miércoles, 10 de noviembre de 2010

Disimular




Él se pone azul

quiebra su voz al recordar

Lo que le pasó

no lo inventó ni es la verdad




Y hablará de un lugar

Y adentro mirará

Y verá la imagen de quien supo ser

tiempos de felicidad



tuve un arbol de luz

que me dio flor en navidad

y un Febrero secó el sol lo quemó

no creció más



Y empecé de inmediato a desconfiar

nadie me aviso que esto iba a pasar

y quedó entonces muy claro para mi

no fui niño nunca más



Y aprendí que todo

lo que queda es intentar disimular

Yo no sé muy bien para que estoy aquí

es preciso que alguien me venga a ayudar

domingo, 7 de noviembre de 2010

No me importa ella

Me duele todo menos ella. Me inquieta todo menos saber que en cualquier momento, que exceda mis parámetros vas a estar acostado al lado de ella sin saber- del todo- si querés. Ya siquiera me molesta saber que no te pertezco.
Lo que me quita el sosiego, si es que te importa que te cuente, es por ejemplo mirar el reloj y que me de lo mismo que sean las tres de la tarde o las seis de la mañana, porque en cualquier momento tengo la misma incertidumbre de tu paradero, cualquier horario me da igual..si igual no sé dónde estás.

Ella no me exaspera. Ni su presencia, ni saber que de vez en cuando se quieren en tu cama, ni saber que se emborrachan, se ríen y hasta pierden la noción del tiempo. No me molesta ni que hablen de Cortázar, ni de Girondo, ni de cualquier escritor under y se hagan los intelectualoides para sentir que tienen de qué hablar. 


Ni siquiera ( para serte franca) me entristece que le pellizques los cachetes cuando algún comentario te conmueve o que le des la mano cuando la acompañás a la parada del colectivo.

Pero vos sabías que ésto me iba a molestar, sabías cual era mi talón de aquiles. Me revuelve el estómago y todos los órganos allegados que no te haga vibrar. Que no te erotice hasta acalambrarte la mandíbula. Me arde saber que su presencia no te quema las pestañas, me incomoda saber que no se te enreda el cuerpo cuando la esperas en una esquina cualquiera. Me enfurece que puedas aletargar ese estado crónico de paciencia, ese estado de indiferencia que no te llega a producir, en ningún momento, ansiedad. Me pone iracunda tener la certeza, la real certeza, de que cuando la recordás antes de irte a dormir, las lombrices solitarias no se beban tu bilis- poco a poco.Me da rabia que no prendas la luz del celular mientras ella duerme para mirar su cara mientras vos no podes pegar un ojo. Me entristece que no jueguen a reírse.
Me preocupa que no te inspire, que no te den ganas de saltar del trampolín. Que la cabeza no se te queme de tanto pensarla, que no te quieras tapar la cara con la colcha acuadrille, cuando te inhiba algún ataque repentino de amor. Me fastidia que no la ames con la sangre al rojo vivo. Que no esperes su venida ni regules su partida.
Saber que no sollozan de placer ..me preocupa, y mirá que podría celarte. Pero no. Me enfurece nada más.
Porque es horrible gozar de buena salud cuando uno se encuentra tan enamorado. Porque amar siempre afecta algún órgano vital  y a vos te veo mejor que nunca.

Me estorba, me irrita, me enoja..saber que no te molestaría verla desnuda bailando, en cualquier burdel de San Isidro.

jueves, 4 de noviembre de 2010

Tu vendrás a juntar mis días

Sé muy bien,  solo tú vendrás,  a juntar mis días, amor...  y tal vez,  si es que no pasarán,  más que las horas,  yo querría,  querría morir.  junto a la luz. 

miércoles, 20 de octubre de 2010

Tengo una soledad tan concurrida que puedo organizarla como una procesión; por colores, tamaños y promesas; por época, por tacto y por sabor. Sin un temblor de más me abrazo a tus ausencias, que asisten y me asisten con mi rostro de vos

martes, 12 de octubre de 2010

hoy



Supongo que fue eso
..haberse amado en los rincones o en los enormes espacios
y que baste


lunes, 27 de septiembre de 2010

Ella

Yo no puedo, disculpáme. Describírtela sería una perdida de tiempo, un despilfarro sin sentido; porque debería usar adjetivos que califiquen su persona y eso es complicado. Porque si te la describo como yo la veo (muy subjetivamente) de modos todos me vas a pedir ejemplos. Así que si te sirve, te la explico con ejemplos.

Un día me trajo un bonsái de regalo y yo no sabía que cara poner pero me reí y le di un beso. Yo en ese entonces estaba complicado; había terminado una relación que me había partido la cabeza en cien pedazos y ella no preguntaba nada y yo necesitaba que pregunte. Ella reía, reía y reía.

Siempre me sorprendía con detalles que nunca nadie antes había usado para sorprender. Otro día llego con un hámster  y me dijo “feliz cumpleaños”. Y ese día no era mi cumpleaños y cuando se lo dije me respondió con un “ya lo sé” y no di vueltas sobre el asunto y acepté en condición de jefe-subordinado.

Tal vez si te digo esto, cuando digo que es “rara”; “especial” me puedas entender.

Yo te la regalo ahora, te la cedo...pero que no te sorprenda. Ya está, ya te di ejemplos. No dejes que te enloquezca.

Y cuando la conozcas te va a pasar lo mismo que a mí. Te va a parecer irrisoria pero fundamental; va a llegar tarde a todos lados y va a bajar de cualquier transporte público con una sonrisa de oreja a oreja y va a ser imposible e innecesario que te enojes porque con la sonrisa que te regala te alegra todo el día.

Ah! Una vez me regalo un cenicero enorme con cara de cocodrilo; sabiendo que odio los animales y que encima no fumo.

sábado, 25 de septiembre de 2010

Tumbas de la gloria





Tu amor abrió una herida porque todo lo que te hace bien, 
siempre te hace mal 

 Tu amor cambió mi vida como un rayo 
para siempre, para lo que fue y será.