domingo, 25 de abril de 2010

El mundo

Un hombre del pueblo de Neguá, en la costa de Colombia, pudo subir al alto cielo.
A la vuelta, contó. Dijo que había contemplado, desde allá arriba, la vida humana. Y dijo que somos un mar de fueguitos.
El mundo es eso —reveló—. Un montón de gente, un mar de fueguitos.
Cada persona brilla con luz propia entre todas las demás.
No hay dos fuegos iguales. Hay fuegos grandes y fuegos chicos y fuegos de todos los colores. Hay gente de fuego sereno, que ni se entera del viento, y gente de fuego loco, que llena el aire de chispas. Algunos fuegos, fuegos bobos, no alumbran ni queman; pero otros arden la vida con tantas ganas que no se puede mirarlos sin parpadear, y quien se acerca, se enciende.

9 comentarios:

  1. Te invito a visitar mi nuevo blog de ilustraciones y textos breves http://mandamientosdementira.blogspot.com/
    Además, si te gusta el mundo de los blogs, escucha el podcast del mundo bloguero
    http://largavidaalblog.blogspot.com/
    Saludos!
    Fran

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  2. A mí, my lady, me gusta ser fuego con chispas y me gusta, también que me incendien de vez en cuando. Un beso, buen extracto.
    LADY JONES

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  3. Espero seguir encontrando tantos lindos y ardientes fuegos.

    Saludos!

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  4. Jacqueline, cuanta razón tienes.
    Unos son fuego que calienta los corazones y abrigan; otros sólo son una llamita apenas perceptible.
    De acuerdo totalmente contigo.

    Besos amiga

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  5. No se podía esperar menos de Galeano... que pedazo de escritor. Al caso la vida misma es una llama, que puede arde con la misma facilidad con la que se consume.
    Y eso resumiria todo en una relatividad y vaciedad que solo analizan los filosofos, por que quienes se dedican a vivir la vida, saben que siempre hay uno o varios motivos :)

    Un abrazo grande Jacqueline, que estés bien.

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  6. Interesante lo del fuego. Cuanto más calienta y más brilla, más te consume. Es inevitable.

    El fósforo se piensa vela, la vela fogata, la fogata incendio... Pero casi nadie acepta consumirse.

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  7. jaja De chica imprimí ese texto y lo puse en la contratapa de mi agenda, y con una chinche lo clavé en el corcho con fotos que había en mi adolescenete habitación jaja Que genial volver a leerlo... Ya me había olvidado. No te das una idea lo que me reviviste jaja Solemos coincidir en lo que leemos y escuchamos eh! Te dejo un beso.

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  8. Arder la vida con tantas ganas...
    ¿quién podría NO desear ser así?
    y de todos esos que quieren, ¿cuántos lo logran?
    Galeano seguro que si.

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